Esperanza y a la espera

29-08-2008| 01:08 | Archivado en Politica Imprimir este articulo

Esperanza. Eso es lo que han sentido muchos agricultores al observar las plantaciones de chufa de este año. Por una vez encontramos noticias no tan malas para la agricultura. Los campos de uno de los productos valencianos más representativos presentan a día de hoy un aspecto, un color y una fortaleza inmejorable que hace que para esta campaña se prevea más producción por hanegada y una chufa de mayor calidad.

Sin duda, detrás de este triunfo no hay otra figura que la del agricultor cuya previsión, esfuerzo y trabajo parece que dará sus frutos. Este año, gracias al buen tiempo de marzo y abril se pudo sembrar la chufa antes lo que ha fortalecido las plantaciones frente a las inclemencias meteorológicas y el ataque de plagas. Además, su desarrollo se ha visto favorecido por las lluvias de final de primavera y la ausencia de calor del verano.

No obstante, la alegría inicial se ve enturbiada una vez más por injusticias que acechan al agricultor. Ofrecemos un producto que cumple unas mayores exigencias de calidad que el llegado de países terceros y nos merecemos el reconocimiento de nuestro trabajo. Indudablemente, nos entristece ver como nuestra chufa pierde valor injustamente y reclamamos precios justos ante la bajada de los precios percibidos por el agricultor. Las cotizaciones en origen de la chufa se han mantenido en 0,60 euros/kg. más IVA desde hace dos años, pero la competencia desleal de la producción foránea ha rebajado esa cifra a 0,54 euros/kg.

Pese a la buena marcha de la chufa, esta semana los datos que ha publicado el Ministerio de Trabajo han contribuido todavía más a la exclusión y la marginación que hoy por hoy vive el sector agrario en nuestro país. No sólo tenemos que aguantar subidas en los carburantes, tarifas eléctricas, precios en origen irrisorios y abusos de los intermediarios ante la labor del agricultor, sino también las pensiones de los agricultores y ganaderos autónomos que se reducen hasta la miseria puesto que son un 43% inferior a las pensiones que perciben los pensionistas de régimen general.

No nos podemos olvidar del inminente comienzo de la campaña citrícola y ante la cual exigimos más medidas de control que garanticen la calidad de nuestros cítricos. En este sentido, el asunto de los fitosanitarios sigue en el aire y sin resolverse. Lo que no es de recibo y no podemos soportar es que un año más se comercialice con productos que no superan unos mínimos porque se han adelantado en la recolección. Pedimos la colaboración y el esfuerzo de todos, agricultores y operadores comerciales para no romper la cadena alimentaria. Unas ventas en condiciones y un buen comienzo de campaña son esenciales para su posterior desarrollo así como para garantizar un mercado estable.

Por último, quería recordar que el plazo de contratación del seguro de cítricos finalizaba el 31 de agosto de 2008. Naturalmente, es importante que el agricultor asegure porque si sólo lo hacen aquellos con un elevado riesgo contribuiremos a encarecer los seguros. Del mismo modo, los seguros agrarios deben modernizarse y cumplir realmente el objetivo de garantizar y estabilizar las rentas de los agricultores y ganaderos ante los nuevos riesgos de la agricultura.