José Manuel Miralles ha escenificado un intento de diálogo y negociación en nombre de Unión Valenciana con Coalición Valenciana, que, si es sincera, debe satisfacer al valencianismo político, en cuanto la necesidad existente de que quienes sienten y piensan en clave estrictamente valenciana se unan en el logro de una voz fuerte, que defienda al pueblo valenciano.
Caso de ser una burda maniobra para confundir y desarticular el valencianismo, que es lo que siempre ha buscado el Partido Popular, quienes colaboren con ella estarán defraudando a los electores de fe valencianista.
Unión Valenciana tiene un largo historial en el servicio incondicional al Partido Popular, con abandonos y traiciones a quienes les votaron.
Los pactos que Unión Valenciana está haciendo con el Partido Popular en algunos municipios, encienden todas las alertas, de lo que puede estar pasando de verdad, máxime cuando el partido oficialmente no los ha condenado.
Hasta ahora, Miralles ha estado diletante no queriendo hablar con Sentandreu, lo cual puede hacer presumira que Miralles estaría utilizando estos contactos para animar al PP a plegarse a las exigencias de UV en una hipotética integración electoral en el PP.
Todo puede ser una gran verdad o una burda mentira. Si fuese verdad la posible fusión del valencianismo, se estaría respetando el sentimiento y la voluntad de su electorado. Si fuese una burda patraña electoral, otra más, se estaría confundiendo y estafando al electorado valencianista de nuevo.
Los ciudadanos y ciudadanas que piensan y sienten en valenciano se merecen un respeto y requieren una dignidad, un honor y un comportamiento ético por parte de los líderes del valencianismo.
Un valencianismo que ha sido en demasiadas ocasiones violentado y contrariado, decepcionado, al cual no se le puede volver a defraudar, engañar, ni estafar, por quienes sólo desean alcanzar el poder por el poder.