Ernesto De Sostoa.- "Estoy genial, perfectamente, me siento muy emocionada...”. Estas eran las primeras palabras que Victoria Blázquez Cercós dirigía al mundo fallero como Fallera Mayor Infantil de Valencia.
La llamada de la alcaldesa comunicando su nombramiento, vino con anécdota incluida, ya que el secretario general de Junta Central Fallera tuvo que llamar hasta cuatro veces al domicilio familiar, para que Victoria pudiera expresar su inmensa felicidad. Malas pasadas de la tecnología que hizo, si cabe más emocionante, este momento.
Pasada esta tensa espera, el domicilio de la familia Blázquez Cercós estalló de felicidad y alegría. En el comedor de esa casa, con el museo Príncipe Felipe como fondo, se encontraba la niña más envidiada y feliz de toda Valencia, Victoria Blázquez Cercós, ya convertida en Fallera Mayor Infantil de Valencia 2008. Mientras los flashes no paraban de disparar, Victoria repetía continuamente "no me lo puedo creer".
El que tampoco se lo podía creer era Nacho Higón, presidente de Pizarro-Cirilo Amorós, que por primera vez en la historia de esta comisión tenían el honor de colocar a una de las suyas como la máxima representante del mundo fallero. Otros intentos hubo en el pasado, aunque sin el esperado éxito, esta vez sí lo han podido celebrar.
El nombre de Victoria estaba en todas las quinielas, conforme iban pasando los días, era un nombre que tomaba fuerza y al final se cumplieron todos los pronósticos.
Puede ser que los que más confiaban eran sus padres. “Es muy madura, aunque tengo que confesar que toda la familia estábamos muy nerviosos”, nos comentaba su padre Juan Carlos Blázquez, empleado de Banca de profesión.
Por su parte, la madre Victoria Cercós, no ocultaba su emoción “es un elogio que todos los valencianos hayan confiado en nuestra hija, nos sentimos muy orgullosos por este nombramiento”, dijo la madre, que regenta una famosa joyería en el centro de Valencia.
Victoria o Vicky, como la llaman todos sus amigos, estaba radiante con un vestido gris ágata, color que según Victoria siempre le ha dado suerte, aunque no espere nadie que sea el que elija para su espolín de Fallera Mayor Infantil de Valencia, puesto que ya lució este color siendo Fallera Mayor Infantil de su comisión Pizarro-Cirilo Amorós, habrá que buscar otro tono dentro de la cada vez más limitada gama de colores no utilizados por sus antecesoras en el cargo.
Fallera desde que nació, siempre fiel a su comisión de Gran Vía, Victoria ha alcanzado el sueño tan ansiado por cualquier niña de esta ciudad que viva las fallas con la misma intensidad que siempre ha disfrutado nuestra pequeña Fallera Mayor Infantil de Valencia de 2008. Para ella el sueño se ha cumplido y también, como no, para las doce amigas que desde anoche lucen ya como radiantes compañeras de viaje. Mireia, Lucía, Patricia, Raquel Irene, Laura, Gisela, Amalia, Paula, Anna Adela, Ana, Carla y Virginia son esa fantástica Corte de Honor que desde ayer vivirán los momentos más intensos y felices del reinado de Victoria. Con 11 años, la recién elegida Fallera Mayor Infantil estudia 4º de Primaria en el colegio CEU San Pablo.
"Va a ser un año muy especial, mis padres ya me han avisado de que pasaré un año único pero el mejor momento sin dudarlo será la Ofrenda", comentaba una emocionada Victoria Blázquez. "Me encanta el olor a pólvora, es una de mis sensaciones favoritas de las fallas, ya que toda la ciudad se envuelve con un aroma muy especial". Aunque confiesa que es una decisión muy arriesgada y que tiene que madurarla, ya tiene pensado lo que quiere ser de mayor: notaria. Es una gran amante de la justicia con tan sólo once años y piensa que es esencial para poder vivir la armonía.
Entre sus aficiones destaca bailar, escuchar la música de Paulina Rubio y la Oreja de Van Gogh y la gimnasia rítmica, un deporte que este año tendrá que dejar apartado para dedicarse totalmente a las responsabilidades que conlleva el cargo.
Inma Escudero, su antecesora, acudió a felicitarla tan emocionada como un año antes ella vivió una jornada tan especial. La pequeña le trasmitió su ánimo y alegría, al tiempo que le trasmitió su disposición total para ayudarla en el año tan importante que ayer comenzó para ella.