Pablo Segarra (Vh).- El presidente de Unió Valenciana, José Manuel Miralles, ha manifestado a este diario que su partido “no está muerto”.
Obviamente, UV sigue viva, mientras no se disuelva, pero lo cierto es que está en fase terminal. UV ha sido una formación que llegó a gobernar la Comunidad Valenciana, con un pacto con el PP, y ahora no tiene casi ni para pagar los gastos de su sede. O al menos eso es lo que dicen diversos ex militantes que han comenzado a darse de baja.
Y entre éstos (unos 200) hay militantes que son referentes, como Vicente González Lizondo (hijo), Enrique Velarte, Eliseo Puig...
Me da lástima lo que le está pasando a Unió Valenciana, la casa común del valencianismo político durante muchos años, pero así de cruel es la política.
Cuando te enzarzas en guerras fraticidas (Héctor Villalba contra Lizondo, Chiquillo contra Villalba, Chanzá contra Chiquillo, Ballester contra Amparo Picó, Miralles contra Lizondo junior...) la gente te castiga, y duro.
Si a eso sumanos la habilidad del PP para ayudar a la división, pues tenemos a UV casi en el ataúd.
Miralles pudo pactar con el PP o CV, pero lo rechazó. Ha decidido resistir solo y con las botas puestas.