Héctor González (Vh).- Bastante más que irritado. El presidente de Coalicio Valenciana, Juan García Sentandreu, estaba ayer indignado y, en cierto modo, defraudado. El origen de su malestar lo constituyen unas declaraciones hechas a nuestro diario por su edil en El Puig, María Alfonsa Vázquez, en las que habla de reducir “sus diferencias con el Bloc para gobernar”.
Sentandreu parte de la militancia incondicional y de la disciplina ideológica de sus cargos públicos. Pero María Alfonsa no responde al perfil del afiliado coalicionista. Ella ha pasado toda su vida en el PP y sólo se ha marchado cuando no le han dejado presentarse como candidata. Entonces se cruzó CV en su camino y se subió al barco para optar a renovar el acta de edil.
Resultó una decisión circunstancial. Al igual que la de Salvador Campillo, en Sueca, que también será llamado a capítulo en el próximo consell nacional coalicionista por sus disonancias ideológicas.
Juan García tiene clara la línea de su partido y no admite deslices. Para bien o para mal, eso ya lo sabe quien se afilia o quien busca la sombra del portal con sus siglas. Lleva años arremetiendo contra el Bloc y bregando por los postulados enarbolados por la RACV. Como para que ahora, desde su propio partido, alguien haga lo contrario.