Pablo Segarra (Vh).- Quién iba a decir hace una década que el PP se debatiría entre, o bien el hijo de Vicente González Lizondo, ex líder de Unión Valenciana, o bien José María Chiquillo, posterior presidente del partido, para ser su diputado ‘valencianista’ en Madrid.
Pero así es. UV vivía en 1998 el fin de su mejor época. Aquella que le llevó a gobernar la Generalitat, la Diputación y el Ayuntamiento de Valencia de la mano del PP.
Un año después, en 1999, quedó fuera de todas estas instituciones por batallas internas, algunas auspiciadas por el PP. Hoy, UV está virtualmente muerta.
Sus ex líderes, optan a escaños en las filas populares.