La Mesa de les Corts Valencianes, con los votos del PP y del PSOE, ha acordado no admitir a trámite la Iniciativa de Ley de Defensa de las Señas de Identidad Valencianas, que propuso en su día la Coordinadora de Entidades Culturales del Reino de Valencia.
La Iniciativa Popular pretendía “blindar” las señas de identidad establecidas en el Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana y protegerlas contra todos aquellos que a diario las agreden mientras las oportunas sanciones, especialmente contra los cargos y funcionarios públicos, como los de la Academia Valenciana de la Lengua y Consell Valencià de Cultura no las respetan, ni se atienen a la legalidad vigente en la materia.
Ejemplo claro de ello son aquellos quienes, a pesar de que en el Estatuto de Autonomía queda fijado que nuestra Lengua es Valenciana, se empeñan a diario, en actos y documentos públicos y oficiales, en denominarla catalana o sustituyen la denominación oficial de la propia Comunitat Valenciana por otra acorde con las tesis de los manidos e inventados países catalanes, burlando nuestra Carta Magna Autóctona y contrariando el espíritu y sentimiento de los valencianos.
El propio Consell y las distintas instituciones de la Generalitat Valenciana consienten, toleran o no se dan por enterados de actuaciones de cargos y empleados públicos que quebrantan la legalidad vigente en lo concerniente a las señas de identidad valencianas y la Iniciativa pretendía, por la vía legal, poner a todos dentro del marco jurídico estatutario que los valencianos nos hemos dado.
Al negarse PP y PSOE a tramitar esta Ley evidencian su claro propósito de que las situaciones de irregularidad y quebranto que se vienen produciendo en este campo continúen, sobre todo en la Academia Valenciana de la Lengua, Universidades, Conselleries, Colegios, Institutos y el propio Consell Valencià de Cultura, que, en teoría, debieran velar por la lengua y cultura genuinamente autóctonas.
En el PSOE se entiende la negativa, porque es un partido históricamente catalanista en Valencia, pero en el PP ha sido una gran sorpresa su negativa a la tramitación de esta Ley, poniéndose en el mismo plano de igualdad catalanista con el PSOE.