Ernesto de Sostoa.- El pasado domingo nos despertábamos con la triste noticia del fallecimiento de Leopoldo Calvo Sotelo, presidente del Gobierno de España de febrero de 1981 a diciembre de 1982, y una de las principales figuras de la democracia. Sin lugar a dudas una triste noticia para todos los españoles y demócratas, pero una noticia tomada con especial tristeza entre los valencianos, ya que era esposo de una Fallera Mayor de Valencia. Su esposa Pilar Ibáñez-Martín Mellado fue Fallera Mayor de Valencia en el año 1951.
Pilar Ibáñez, era hija del Ministro de Educación Nacional, José Ibáñez, gracias al cual cuatro años antes, en 1947, las Fallas de Valencia, se habían declarado Fiestas de Interés Turístico Nacional. El nombramiento de Pilar Ibáñez como Fallera Mayor de Valencia, fue en agradecimiento a esta distinción conseguida por José Ibáñez para las Fallas de Valencia y por el profundo amor a Valencia que sentía debido a haber cursado 5 años de sus estudios en la Universidad de Valencia.
Siendo alcalde José Manglano y presidente de la Junta Central Fallera Adolfo Cámara Ávila, se desplazaron hasta Madrid para comunicarle a José Ibáñez, el nombramiento de su hija como Fallera Mayor de Valencia de ese año.
Un año sin lugar a dudas inolvidable para Pilar, tal vez el año más señalado en la vida de Pilar y que sin lugar a dudas se ha acordado sin cesar durante estos difíciles momentos, ya que ese año 1951 a parte de disfrutar del privilegio de ser Fallera Mayor de Valencia, fue el año en que conoció a su después esposo Leopoldo, y comenzó en este mismo año su relación de amor que ha durado 57 años. Y es que se da la casual coincidencia de que Pilar conoció a Leopoldo el día anterior a que el alcalde de Valencia José Manglano, comunicase a su padre que Pilar iba a ser la Fallera Mayor de Valencia.
Una año que sin lugar a dudas marcó la vida de Pilar y Leopoldo, un noviazgo que tuvo de fondo y como primer escenario las Fallas de Valencia. Pilar en esos momentos estudiaba Filosofía y Letras en Madrid pero era una gran conocedora de nuestra ciudad.
Pilar siempre contaba con mucho cariño como eran sus trajes que aún conserva como si de verdaderas joyas familiares se tratasen, fueron confeccionados por Carmen Ferrer y aunque no se los probó hasta el día de la exaltación, las manos de esta excelente artesana hicieron que Pilar luciera perfecta en todos los actos. Valencia recibió a su nueva Fallera Mayor de Valencia con todos los honores, la comitiva municipal fue a recibirla hasta el aeropuerto donde se le rindió pleitesía y a pie de escalerilla la esperaba su antecesora en el cargo, Mª Victoria Noguera.Fue un año de ensueño para Pilar y repleto de casualidades, puesto que como ya hemos dicho, fue su año de Fallera Mayor de Valencia y el año en que conoció al amor de su vida, y es que parecía que las fallas los unieron, puesto que no solo conoció a su futuro marido a la vez de conocer su nombramiento como Fallera Mayor de Valencia, sino que casualmente el mantenedor de Pilar como Fallera Mayor de Valencia el día de su exaltación fue Joaquín Calvo Sotelo, tío de Leopoldo, obra plenamente de la casualidad, puesto que por entonces no era conocido por nadie la amistad entre Pilar y Leopoldo. Y es que las fallas siempre han sido conocidas por su grandeza y por hacer realidad todos los sueño y aquí una vez más las fallas casi se puede decir que fueron las causantes definitivas de la unión entre Pilar Ibáñez y Leopoldo Calvo Sotelo, una bonita y enternecedora historia que pone la parte más agradable en estos dolorosos días en que Pilar y todos los españoles tienen que decir adiós a una de las principales figuras de la transición y de la España democrática. Gracias a esta bonita historia el ex presidente del Gobierno, siempre sintió una gran admiración y un especial cariño por Valencia y por las fallas, fiesta que visitó en diferentes ocasiones, la última vez que el matrimonio Calvo Sotelo-Ibáñez, visitaron las Fallas de Valencia fue en el año 2005, con motivo de la presentación del libro ‘Fallera Mayores de Valencia’ del periodista Julio Tormo. Calvo Sotelo no quiso perderse este acontecimiento y estuvo presente en el hemiciclo del Ayuntamiento como esposo de Fallera Mayor de Valencia, visiblemente emocionado al recordar ese, que en realidad fue el año de sus vidas, ya que desde 1951, sólo ha conseguido separarlos su muerte el pasado sábado.
Sin lugar a dudas estos días los falleros están de luto y se hacen partícipes de la dolorosa pérdida del marido de nuestra Fallera Mayor de Valencia 1951.