Redacción (Vh).- El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, afirmó ayer que si las subidas en el precio del petróleo “se consolidan”, el objetivo de lograr una tasa de inflación “en el entorno del 3%” al final del año “será muy difícil del alcanzar”.
En este sentido, Solbes apuntó, en una conferencia de prensa ofrecida en el marco de la 41 Asamblea del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD), que con el sostenido crecimiento de los precios internacionales “es muy difícil que la inflación baje todo lo rápidamente que el Gobierno desea”, si bien precisó que el Ejecutivo “todavía no descarta” la idea de que al final del año el IPC esté en el entorno del 3%.
Por todo ello, aseguró que el incremento de la tasa del IPC, que en marzo se situó en el 4,5%, es la “preocupación fundamental” del Gobierno, ya que “la inflación retrae la renta de las familias” y puede plantear más problemas a los hogares con más necesidades.
“En la medida en que las subidas de precios, sea de alimentos o de energía, inciden en la inflación, nos hacen la vida más difícil a todos y tendrán efectos negativos en términos de crecimiento”, prosiguió.
Con todo, Solbes confió en que no se sostengan la previsiones negativas sobre la evolución de los precios, ya que, según dijo, “no son pocas las ocasiones en las que estas previsiones han fallado y la volatilidad de los mercados nos da unos resultados distintos”.
Más información en la edición impresa de Valéncia hui.