Ignacio Cabanes (Vh).- Una extraña muerte tuvo lugar la noche del sábado en la localidad valenciana de Albal. El cuerpo sin vida de Antonio M.G, un anciano de 81 años, fue encontrado en su habitación con signos evidentes de violencia. El fallecido convivía con otras cuatro personas en esta casa situada en el número ocho de la calle San Antonio. Según aseguraron éstos, el anciano se habría caído por las escaleras. Después de dejarlo en su habitación para que descansara, se marcharon a un bar próximo y cuando regresaron ya estaba muerto.
Sin embargo esta inverosímil explicación no convenció a los agentes que se personaron en un primer momento en el lugar de los hechos, por lo que fue necesaria la presencia de la Policía Judicial de la Guardia Civil. Nada más ver el estado en el que estaba el cadáver, tuvieron claro que no se trataba de un simple accidente.
Fue precisamente el dueño de la casa, Fortunato, también conocido en el barrio como el ‘Michallengua’ el que se encontró el cadáver de Antonio. Al ver que no tenía pulso llamó al médico para que viniera a ver lo que le ocurría. Cuando el doctor llegó ya era demasiado tarde, Antonio estaba muerto.
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