Redacción (Vh).- La salida de la presidenta del PP vasco, María San Gil, de la ponencia política del Congreso Nacional que debe estructurar el ideario y la estrategia del principal partido de la oposición para los próximos cuatro años ha puesto en un serio brete a Mariano Rajoy. El giro al centro que ha buscado el presidente del PP con su nuevo equipo no está sentando nada bien en aquellos sectores partidarios de dar la ‘batalla de las ideas’ que propugna Esperanza Aguirre y mantener la línea dura que se ha mantenido los últimos cuatro años con los nacionalistas. Insignes dirigentes de ese sector dentro del PP que se define como ‘liberal’ reclamaron ayer a la Dirección del partido una “reflexión” tras el desplante de lo que para muchos es un “referente moral” dentro del primer partido de la oposición.
Fuentes populares señalaron ayer que, a pesar de que San Gil haya abandonado la ponencia política del Congreso Nacional que el PP celebrará en junio, Rajoy confía en que la presidenta de los populares vascos llegue a un acuerdo con los otros dos ponentes, la diputada por Gerona Alicia Sánchez Camacho y el líder del PP en Canarias, José Manuel Soria. Esas “diferencias de criterio fundamentales” a las que aludió San Gil para justificar su salida son serias discrepancias en torno a la relación que el PP debe mantener con los nacionalistas, toda vez que la dirigente vasca opta por una ‘línea dura’ mientras que dirigentes como Soria -que gobierna en Canarias con los nacionalistas de CC- creen en un acercamiento.
San Gil tenía ayer previsto un acto en la Fundación del Canal de Isabel II, donde iba a acudir para inaugurar el VII Congreso sobre Mujer y Conciliación, pero a última hora decidió cancelar su presencia en el mismo. Una acto en el que sí estuvo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien demostró que, cuando quiere, no necesita andarse con sutilezas o dobles lecturas. “El hecho de que un referente moral como María San Gil decida abandonar la ponencia política o no firmarla por discrepancias de criterio nos debe mover a todos a la reflexión” y, “especialmente, a quienes tienen en este momento la máxima responsabilidad política a nivel nacional”, sentenció Aguirre, que se mostró “enormemente preocupada” por la decisión de la líder del PP vasco. Además, la presidenta regional expresó todo su apoyo a San Gil, en un momento en el que tomar posición por uno u otro dentro del partido puede ser considerado como toda una declaración de intenciones.
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