El secretario autonómico de Bienestar Social, David Calatayud, reclama al Gobierno central la revisión de las pensiones por invalidez para "garantizar unas condiciones de vida digna" y "aumentar las posibilidades de que las personas discapacitadas tengan una vida independiente".
Calatayud realizó estas declaraciones durante la inauguración de la XXVIII Jornada de Información para lesionados medulares de la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Minusválidos Físicos de la Comunitat Valenciana (Aspaym-CV).
Durante su intervención, aseguró que los más de 300.000 valencianos con discapacidad, muchos de ellos con movilidad reducida, "solicitan políticas serias y rigurosas de atención a sus necesidades y caracterizadas por la innovación, la ergonomía y, por qué no, también por la imaginación", al tiempo que señaló que también piden "que la propia sociedad complemente la labor realizada desde el ámbito institucional", indicó.
En este sentido, el secretario autonómico explicó que la Generalitat "comparte el compromiso de lograr la plena integración social de los lesionados medulares y grandes discapacitados físicos". Por este motivo, desde la Conselleria de Bienestar Social "se ha avanzado mucho en atención y asistencia a los afectados y sus familiares", manifestó.
Nada que objetar a estas declaraciones que en nombre del Consell ha hecho David Calatayud, excepto que es el propio Consell, la propia Conselleria de Bienestar Social, que dirige el cristiano Juan Cotino, no está concediendo las ayudas a los grandes dependientes, de acuerdo con lo establecido y obliga la Ley de Dependencia, como tampoco está facilitando los trámites burocráticos a aquellos minusválidos que necesitan cosas tan elementales como sus certificados de minusvalía, por lo que no cabe mas que calificar de hipócritas, oportunistas y engañosas dichas declaraciones de meras buenas intenciones, palabras huecas y papel mojado, que miran la paja en el ojo ajeno, pero no la viga del propio ojo.