Lo que resulta de las encuestas EPA, es que el paro amenaza la economía española, lo que evidentemente ignora, o pretende ignorar el Gobierno Zapatero, que se limita a conyuntura adversa que superará `el pueblo´.
Pero el paro, más que amenazar, que amenaza, asusta. Tendremos que volver al sistema medival de los `fuegos´. Sabios nuestros antepasados que hablaban de `fuegos´, que venía a significar `familias´; y multiplicando fuegos por un coeficiente más o menos discutido podíamos, al menos imaginar los datos de población absoluta.
Nos dicen ahora que los `parados´ han alcanzado entre abril y junio, los 207.400, pero la EPA no distingue entre el `fuego´ y la `estopa´. Porque si el paro alcanza al fuego-cabeza de familia,ya es trágico; pero si además alcanza a cualquier otro miembro familiar, la tragedia puede llegar a ser `griega´.
El empleo siempre ha sido, es y será, el `motor´ de la economía, incluso española y valenciana, porque incrementa el crecimiento de la masa salarial: más renta y más consumo. Si se acaba y/o disminuye el crecimiento, es lógico-razonable que disminuyan el crecimiento y consecuentemente el empleo. Algunas empresas se deslocalizan, aunque el término se disfrace como `internacionalizan´.
Se exilian porque tienen mejores medios-baratos, y mejores perspectivas de futuro. Situar el paro en un 10'44 por ciento, más que amenazar, asusta, aunque un gobernante Ministro haya dicho, que rondaremos el 11%, que no es tan grave, ¿que no es tan grave?: ¡a estudiar economía!..
Porque ¿cómo nos explica, que en ese segundo trimestre, el paro en la Comunidad Valenciana haya subido hasta el 21'66%, con una cifra absoluta de 52.200 parados, que no sabemos si son `fuego´ o `estopa´..
El problema de tantos parados, sociológicamente traerá otro problema añadido: los inmigrantes, que tambien se verán afectados. La Comunidad Valenciana, siempre atenta a la `convivencia´ y los derechos humanos, hace imposibles por su integración, pero ¿qué pasará cuando el mismo saco de parados contenga a nacionales e inmigrantes? ¿cómo se resolverán problemas de preferencia y hasta de educación?.
Aquí todo es hablar del `millón de más´, que es dato cierto. Pero cuando la cifra del millón tenga que diferenciarse, el problema `asusta´, y sobran, y/o estarán de más los cantos a los `grandes eventos´en lo profundo, simples maniobras asepiadas de distracción, que sólo resuelven plazos cortos, puntuales, pero no de futuro. ¿Qué significa una semana, contra cincuenta y dos que tiene un año?.
Y no discutimos que se nos conozca más, como nunca se nos ha conocido, pero las `fotos y las risas´ empiezan a dejarnos `fríos´, no amenazan, quizá, una mínima economía, chocolate de loro, pero nos asustan, porque el derroche público, que paga el pueblo, tambien debe hacerle un nuevo ojal al cinturón.
El sexto sentido, el sentido común no debiera faltar a los políticos que nos gobiernan: desde los falsarios, que dicen que no va tan mal ni la economía, ni su reflexivo paro; a los fantasiosos que tienen a gloria y vanagloria que Madonna solo actúes en Valencia, tras promorcionarla con un cuarto de millón de euros. ¡No estaría de más otra encuesta del EPA para conocer cuantos parados asisten a su dorado espectáculo!. La reflexión calidad-precio siempre es importante. ¿Tanto `aupa´ una reseña musical por mastodóntica que resulte?.
La Atlántida, según Platón, se hundió por `imprudencia´.