(Efe).- Vicente Soriano, segundo máximo accionista del Valencia, se convertirá mañana en presidente del club, después del acuerdo al que ha llegado hoy con el accionista preferente del club, Juan Soler, por el cual el constructor le cede sus acciones con una opción de compra.
Soriano compareció hoy después de que Juan Soler anunciara el acuerdo y afirmara que había destituido a Juan Villalonga como gestor del club minutos después de que el empresario madrileño asegurara que dispone de quince días para cumplir un "acuerdo verbal" alcanzado con el máximo accionista para adquirir sus títulos por 76,7 millones de euros.
Soler, el primero en comparecer en una rueda de prensa de casi una hora de duración, desmintió esta cantidad, la cifró en 71,7, y anunció además que había firmado la opción de venta con Soriano, convirtiéndole en máximo accionista de la entidad y en nuevo presidente del Valencia.
En su comparecencia, Soriano anunció que mañana se celebrará un consejo de administración para el relevo en el órgano rector del club y arremetió contra Villalonga, al que calificó de "inelegante" y de tergiversar la realidad del club y admitió que se equivocó cuando contactó con él para que entre los dos pudieran adquirir el paquete accionarial de Juan Soler.
Soler acusó de "demagogo" a Villalonga, de querer "traer inversores extranjeros" al Valencia y de perjudicar "el bolsillo de los accionistas" con su idea de realizar una ampliación de capital. "En nuestras primeras conversaciones hablaba de que tenía recursos de verdad para traer, pero con su ampliación de capital sólo iba a perjudicar el bolsillo de los accionistas y si no pasar el Valencia a manos de sus amigos, como él dice. No lo vamos a consentir porque el Valencia es de los accionistas y de los valencianos", apuntó.
Juan Bautista Soler reconoció que había alcanzado un acuerdo con Villalonga, pero que quería "ponerle a prueba". "Le dije, dame un millón de euros y el resto en cuatro años y eso no lo ha querido hacer. Tenía dificultades para hacer frente a esa inversión y por eso quería convencer a inversores extranjeros porque no quería pagarme ni un millón de euros", explicó.
El hasta ahora máximo accionista asumía no obstante que las cuentas no son boyantes, aunque afirmó que las cifras presentadas con anterioridad por Villalonga eran "falsas". "Analizamos la situación y tenemos los remedios, hay soluciones y sólo hace falta ganas y trabajo", subrayó Soler, que explicó los tres motivos para salvar la causa de disolución.
Uno de ellos la venta de jugadores, aunque posteriormente Soriano aseguró que su intención es tratar de que sigan Villa y Silva, revalorizar los activos y finalmente la venta de inmuebles. En ese sentido anunció que tiene una oferta de 300 millones de euros sobre la mesa para la compra de todos los terrenos de Mestalla.
Soler enjuiciaba los últimos días en el entorno del Valencia. "Somos el hazmereir del mundo del fútbol, nadie se ha preocupado del equipo y nadie ha dirigido la estructura empresarial del Valencia. No hay derecho a lo que se ha dicho y cómo se ha tratado al club. El respeto cuesta conseguirlo y un mago -refiriéndose a Villalonga- lo que consigue es que el respeto desaparezca", comentó.