Lo del PP ha sido un paseo militar por la Comunitat Valenciana en estas elecciones, entre otras cosas, porque delante tiene como adversario a un partido de chicha y nabo, conflictivo, vago y perezoso.
Como todos sus cargos están requetecolocadísimos, viven en la opulencia y se desenvuelven con maneras burguesas, pues han dejado sus ideales por el camino, que para ellos ya no es de espinas, sino de rosas.
Y no lo digo yo, sino que lo ha dicho su mismísimo jefe máximo, José Luis Rodríguez Zapatero, alias el Zapa, al desmelenarse ayer haciendo un análisis electoral de la realidad nacional socialista.
Joselu dijo en Madrid que el PSPV -el PSOE de Valencia- lo que tiene que hacer es “trabajar más y mejor”. La frase más plástica, expresiva, rompedora y demoledora no puede ser.
Imagino que serán repetición de las palabras que María Teresa Fernández de la Vega le habrá susurrado a los oídos en las veladas de la Moncloa, junto a la chimenea, informándole de sus andanzas mediterráneas.
Que los políticos socialistas de las altas cúpulas valencianas no pegan ni chapa es algo que está más visto que el tebeo, es un clamor popular. Si no, observen su actividad en las Cortes, en las Diputaciones y hasta en los Ayuntamientos más importantes donde no gobiernan.
La desmoralización es total, porque los sociatas, cuando no tocan madera de poder les da por ponerse en huelga de brazos caídos, no en huelga de celo como los japoneses, que eso no pertenece a su cultura occidental.
La derrota del PSOE por el PP en estas tierras no ha sido mayor, gracias a que María Teresa Fernández de la Vega se arremangó y comenzó a poner un poco de moral, orden, disciplina y organización en Blanquerías.
En su primer análisis tras las elecciones de lo ocurrido en la isla de la Comunitat Valenciana saca como conclusión que se está ante “un punto de partida”.
Lo que quiere decir: borrón y cuenta nueva y a buscar líder que ilusione, que una y que cosa los bastantes rotos y descosidos que hay en el seno del PSPV.
Una misión prácticamente imposible, porque, como bien ha dicho Rita Barberá, quien ha ganado las elecciones en todos los barrios rojos de la ciudad, lo que ha sucedido es que hasta han caído los mitos de Carmen Alborch y María Teresa Fernández de la Vega, que han quedado hechos añicos a tierra.
Así que si quieren hacerse con el PP, muchachos, a trabajar.