Tocar bien la cítara es mejor que usar bien la espada, escribió el poeta griego Alcmeón en el siglo VII a.C. Ocurre que con la cítara muy pocos se han hecho ricos. En cambio, con la espada se han levantado muchas fortunas. Gastar palabras limpias y de buen comedimiento es la mejor forma de llevar la vida aseada. Como un día pare otro, la violencia engendra violencia. En la guerra es necesario matar y al vencedor se le autoriza a saquear. En tiempos de paz, matar está calificado como homicidio en el Código Penal y el saqueo se castiga con dureza. Es otra de las paradojas de la vida. El deseo de riqueza es un instinto que a todos alcanza, pero ese deseo no hace iguales a todos los hombres.
Puede que sea el delincuente quien mejor uso hace de los disfraces. Sabe entrar en escena con la ropa adecuada, según requieran las circunstancias. En EEUU, el FBI anda tras los pasos de un delincuente que, en los últimos días, viene atracando entidades bancarias. Debe andar a trancos, como nuestro ‘Diablo Cojuelo’, ya que asalta los bancos con muletas. Las grabaciones de una cámara de vigilancia dejan ver a un individuo que viste como un ‘ninja’; en la mano izquierda lleva una muleta y en la derecha una pistola. Se ha ganado el apodo de ‘El Bandido de la Muleta’. En los asaltos dispara varias veces, sin herir a nadie. En España, el presunto atracador conocido como “El Solitario” en alguna ocasión se ha servido de una muleta ortopédica. Con ella, además de simular cojera, podía atravesar limpiamente el arco detector de metales.
-El delincuente pocas veces cambia.
-Ya lo dijo Pío Baroja: lo único que no cambia es el pan, el vino y la gente.