Alguien dijo que no existe un hombre totalmente inútil; en último caso, servirá como mal ejemplo a tener en cuenta. Algo similar se puede decir de los seres malvados, monstruos que han mancillado las páginas de la historia. Merecerían ser borrados de la memoria colectiva, si no sirvieran de aviso para navegantes. Cuando la mentira y la demagogia se convierten en iconos que adora la sociedad, nada bueno puede esperarse del lucero del alba. Lincoln decía que la demagogia es la capacidad de vestir ideas menores con palabras mayores. Cuando la vida les cierre las puertas a determinados engendros de maldad, perdurará por muchos años el frío en la tierra y en las estrellas. Por estas trochas hay mucha siembra de mal y demasiadas gentes crédulas.
Esta vez, la polémica nos llega de Ucrania. Algunas jugueterías del país han puesto a la venta un muñeco de Hitler. El muñeco para niños mide unos 40 centímetros y representa nítidamente al dictador nacionalsocialista. Ha sido confeccionado al estilo de las muñecas célebres. Se le puede cambiar de vestimenta. Dispone de dos cabezas, una que presenta un rostro serio y otra en la aparece gritando órdenes. Este nuevo juguete que representa al ‘Fürer’ forma parte de los conocidos ‘Action-man’. En la caja donde va el muñeco se hallan varios accesorios, como botas, un brazalete con la esvástica, gafas, una chaqueta y diversas prendas más pertenecientes al uniforme. El muñeco, que cuesta 100 euros, tal vez se retire del mercado.
-El que no quiere razonar es un fanático y el que no sabe razonar es un necio.
-Sí, señor. Por eso Drumond completó la frase con unas palabras muy puestas en razón: el que no se atreve a razonar es un esclavo.